25 oct. 2012

PARA MI HIJO


Un día nos llega una personita a nuestras vidas, una cosa chiquitita, hermosa, y nos convierte en padres. ¡Padres! ¿Y ahora qué hago? Y aprendemos con ellos, bueno, a costa de ellos, cometemos algunos errores, sentimos impotencia porque no habla y no sabemos qué le pasa, lo mimamos, lo malcriamos, nos enojamos, caminamos como zombis porque no nos dejan dormir y finalmente nos convencemos diciendo:  bueno, ya va a crecer y todo va a mejorar.
Y sí, ya creció, pasamos la infancia, las fiestas infantiles, jugamos, nos reímos, nos enojamos, lloramos con sus logros y seguimos sin dormir cada vez que le daba fiebre, obviamente siempre de madrugada.
Y esa cosita chiquitita siguió creciendo y nosotros con ella, pero eso pasó para los demás, para nosotros, padres, todo sigue igual, sigue siendo nuestra criaturita, seguimos jugando con él, nos seguimos riendo
Ahora habla pero tiene un piercing en la boca o un eterno chicle o la ortodoncia, en fin aun no le entendemos lo que dice y ahora sale de noche por lo que nosotros seguimos sin dormir o sea andamos por la vida como zombis.
Es nuestro hijito, nuestra criaturita y la amamos con todas nuestras fuerzas y lo seguimos malcriando cada día más y constantemente lo molestamos para hacerle saber que estamos acá con él.
Te amo hijo, sos todo para mí, pero por sobre todas las cosas sos mi hijo.




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