14 mar. 2014

LOS RECUERDOS



Los recuerdos vienen solos, uno no los busca, ellos simplemente llegan, por un olor, un objeto, una textura, una voz, una música, cualquier cosa, por ínfima que sea, puede evocar un recuerdo.
Y yo recuerdo, mi primera infancia, esa etapa que viví con mis abuelos, el sabor del flan casero, las golosinas robadas en las siestas, el olorcito agradable del puro de mi abuelo, la voz de mi abuela llamándome a comer, el sonido de las chicharras en la plaza que se confundía con las voces de mis amigas de infancia.
Que feliz era, recibía tanto afecto, pero con los años me pregunte: ¿Por qué viví allí? ¿Por qué me llevaron lejos de mi familia? Y aun ahora me lo pregunto sin que nadie me de una respuesta y con el tiempo aprendí que ahí estaba mi falta de pertenencia, es que un día volví, ya habían pasado 6 años desde que había partido, y extrañaba mis habitaciones, el desayuno en la cama que mi abuelo Luis me llevaba, las travesuras que hacía en su negocio, la sirena de la fábrica que marcaba el momento en que mi abuelo Nando llegaba a casa. Todo eso extrañe, y me sentí rara y me siento rara, es difícil de explicar eso de la pertenencia, es que se siente que mis padres no son mis padres, mis hermanos no son mis hermanos, ese mundo en el que me encontré no era mi mundo.
Y extrañé y extraño a mis abuelos y en muchos momentos me gustaría que estuvieran para saber, si ellos, pueden explicarme, darme una respuesta.
Y ahora adulta, ya sin una familia a la cual pertenecer, cree la mía y en ella incluí a mis amigos y amigas y ahora si siento la pertenencia, pertenezco a un grupo de afectos que son míos.
Aún extraño esas viejas épocas y no puedo evitar una puntadita como espina en mi corazón, es que las respuestas no dadas pueden ser tan dolorosas como las verdades que no se quieren escuchar.
Y seguiré con mi duda: ¿porque estaba tan lejos de mi familia verdadera?



MENSAJE



Mi celular suena.
En la pantalla, letras. “Envía un mensaje así sabemos que estas bien”. Lo leo y lo releo. Vaya, vaya que ironía pienso. Más de un año sin saber de mi y ahora esto.
¿Es que no se dieron cuenta de la gran herida que produjeron?
¿Es que no piensan que ellos dejaron sola a su hija?
¿Es que ni por un minuto se les ocurrió llamar en vez de enviar ese mensaje?
¿Es que no se dieron cuenta que ahora ya todo está perdido y es tarde?
Es que, es que, es que…
Las preguntas inundan mi cabeza, mi corazón se encoje de dolor, mis ojos se llenan de lágrimas de impotencia. Muchas palabras invaden mi boca.
La herida nuevamente se abre y con ella todo el dolor vuelve, toda la historia, todas esas imágenes corren por mi mente, ¿es que esto seguirá siendo historia sin fin? ¿Es que así se prolongara mi maldita bendita vida?
Y yo te pregunto maldita bendita vida, ¿hasta cuándo te vas a empecinar en borrar mi sonrisa, vas a darme alguna vez un respiro más prolongado o tendré que seguir soportando el tener mis alegrías de a ratos?
Juré que no me iba a dejar vencer mas, que nadie tendría derecho a hacerme sufrir nuevamente, lo juré ¿te acordás maldita bendita vida? Fue en ese nefasto día en que me propuse que todo cambiaría.
Y lo vuelvo a jurar, nadie tendrá derecho a volverme  a lastimar.
Sigo mi camino, con el propósito de dejar atrás mi historia, llevaré solamente lo lindo, mi propia y hermosa familia, mis lindos recuerdos vividos, las bellas personas que me acompañan en el camino de la vida y hoy, ante tu nuevo golpe, solamente te digo maldita bendita vida ya no me vas a volver a lastimar.





10 feb. 2014

TODO SACRIFICIO MERECE UN PREMIO



- Chicas voy a dar los temas así forman los grupos, no más de seis integrantes, para el próximo trabajo práctico oral.
Uuufff oral, ese fue el primer pensamiento que se vino a mi mente, yo no puedo con esto. Traté de pensar en alguna excusa, hablar con la profesora y explicarle, pero al final me dije: bien si hay que hacerlo, lo haremos.
Nos juntamos el grupo, organizamos el material teórico, dividimos los temas, hicimos los afiches, en fin preparamos todo el material. En varias reuniones nos tomamos mutuamente lo estudiado, mis temas fluían solos, estaba segura que lograría exponerlos por que los sabía.
Llegó el temido día. Como nunca el aula estaba repleta de alumnos, la profesora llegó y se sentó en un banco en medio del salón, ayy no, que vuelva al escritorio así no tengo que ver a esa multitud, pensé yo, pero nada, siguió allí en su lugar elegido.
Una a una mis compañeras expusieron hasta que llegó mi turno de hablar. Una gran laguna mental, casi un océano, se apoderó de mí. No recordaba ni como me llamaba. Un gran silencio flotó en el aula y la profesora que decía
- Bien, vos podés y te escuchamos.
Fueron unas pequeñas palabras de aliento que me dieron las fuerzas para poder decir lo estudiado, sentí mi voz, temblorosa y no sé si muy clara, cerré los ojos y realicé mi exposición, fueron los treinta minutos más largos de mi vida, entre hablar y exponer el material que aun no sé si alguien entendió.
Listo, ya terminé, ya está, las manos me sudaban, el cuerpo me temblaba, sentía la boca seca y un gran nudo en la garganta, debía salir de ahí sin pérdida de tiempo y eso hice, me fui afuera. Respire hondo en el parque solitario, comencé a relajarme un poco y decidí que debía volver al aula.
La clase ya había terminado y la profe me estaba esperando.
- Vení acá – me dijo.
- Si profesora, acá estoy
- ¿Qué pasó? – Me preguntó y continuó diciendo – Yo te conozco, se que estudiaste, se que sos aplicada en todo lo que haces y pensé que darías una excelente exposición y ahora estoy desconcertada por la nota que te voy a poner, no lo sé.
- Yo no voy a quejarme de su nota, se que fue un desastre mi exposición, en verdad estudié pero tengo un problema, simplemente no puedo hablar delante de tanta gente. Eso es todo lo que puedo decirle y sé que no es excusa, es simplemente lo que me pasa.
Ella me miró pensativa
- Está bien, ahora te entiendo, en la segunda parte del práctico que darán la próxima semana voy a evaluarte y te voy a ayudar en algo para que puedas lograrlo.
Los días pasaron y yo pensaba en esa segunda clase pendiente. Llegó la hora del práctico, la profesora nos convocó en un aula más grande, allí parecía que no había tantos alumnos, a pesar de la gran cantidad aparentaba ser un grupo reducido y eso me hizo sentir más relajada.
Al fin la gran tortura que era la exposición para mi terminó. Ahora venía el momento de la nota.
La profesora me llamó para hacerme la devolución y en verdad lo que me dijo me sorprendió y emocionó.
- Tu nota iba a ser un cuatro, es que no fue buena tu exposición, vos misma lo notaste, pero sabes, yo evaluó todo cuando ustedes exponen, no solo me interesa que sepan el tema también veo el esfuerzo, la actitud, el trabajo de manera integral. En tu caso, sabiendo ahora tu problema y conociendo tu trayectoria en el aula, voy a subir tu nota a un ocho. Simplemente porque tu esfuerzo vale más que cualquier lección bien o mal dada, estás acá en el aula todas las clases, sin siquiera faltar y eso es un sacrificio muy grande, merecés un premio solamente por eso.
No me salían palabras para responderle, solamente recuerdo un nudo en la garganta.
- Muchas gracias profesora. En verdad si es un sacrificio el que hago pero es un sacrificio con placer porque me gusta mucho la carrera. Estoy tratando día a día de superar mi problema y recibir el aliento de los demás en verdad me ayuda mucho.
Así con un nuevo empujón fui recorriendo ese año hasta finalizarlo. La vida me hizo cambiar el rumbo, pero aun sigo teniendo esas palabras: todo sacrificio por más insignificante o grandioso que nos parezca merece un premio. Y ahora yo me autopremio cada vez que logro hacer algunas de esas cosas que el pánico me impide hacer. Simplemente me premio para seguir adelante rompiendo barreras.

Y aun hoy sigo pensando en esa profesora, que no solamente daba unas clases magistrales, si no que tenía la capacidad para evaluar al alumno de una manera integral y la única en años de carrera que se tomaba el tiempo necesario para hacer una devolución de la nota puesta. Considerar al alumno, no como un simple apellido o número de matrícula sino como una persona que aprende cada día, debería ser la forma más correcta a la hora de encarar la educación.


 

BATALLA GANADA



Descubrí hoy que estoy en problemas, inmersa en mi mundo, buscando la forma de resolver las cosas, protestando por lo que me pasa, luchando contra mi interior, ese interior que en una parte no encuentra la paz, me di cuenta que estoy en un retorno.
Hoy me di cuenta, al salir, que el pánico, maldito pánico, se apoderó de mí.
Palpitaciones, manos sudorosas, las piernas flojas sin poder sostenerme, temblor total, pero decidida, lo mismo salí, sin mis pastillas milagrosas que me hacen llegar a lo imposible, deteniendo lo que mi cabeza, mandando montones de síntomas, planea.
Y salí, contra la voluntad de mi propia mente, salí y al volver la satisfacción me invadió.
¡¡Bien por mí!! Un nuevo día, una nueva batalla ganada a mi propia mente.
Te informo pánico que no me voy a dejar vencer fácilmente, voy a seguir luchando día a día contra vos y contra los planes de mi propia mente.

11 jul. 2013

A DOS AGUJAS




La primera mitad del año se hacía larga, es que lo único que esperaba era la llegada de las vacaciones de invierno y los días parecían no pasar.
Preparaba todo con tiempo, comenzaba a juntar el dinero desde que terminaban las vacaciones de verano, para ello resignaba la plata de la merienda en la escuela, es que nada era tan importante como pasar las vacaciones con mis abuelos y amigas.
El ultimo de de clases antes de las vacaciones de julio ya tenía mi pasaje en la mano, la mochila ya estaba preparada y ya todos sabían que viajaba.
Partía a la terminal de ómnibus, lo primero comprar el librito de Mafalda, para hacer más ameno el viaje,  la etiqueta de cigarrillos que fumaba a escondidas de mis abuelos y los chicles de menta por supuesto. A ellos les llevaba una caja de sus alfajores favoritos, mitad dulce de leche, mitad de membrillo. Subía al colectivo directo a Rosario, me ganaba la impaciencia por llegar, viajaba llena de alegría por ver a mis afectos. Una vez en Rosario tomaba el otro colectivo, el que me llevaba a mi destino definitivo.
Al fin allí estaba el barrio, un grupito de manzanas con casas todas iguales, rodeado de arboles donde cantaban las chicharras, en barrio pequeño de gente trabajadora y en donde todos se conocían. 
Caminaba por la plazoleta, entre toboganes y hamacas, tomaba la calle y ya divisaba la casa de mis abuelos. La alegría ya era inmensa, llegaba, los abrazaba y besaba infinitas veces. Respondía todas sus preguntas, les contaba todo lo del viaje, me instalaba en mi habitación y salía al encuentro de mis amigas. A ellas las conocía desde niña y con ellas me hice adolescente. Nos contábamos todo sin dejar detalles de nada. Nunca había nada programado, los días corrían tranquilos entre salidas, charlas, confidencias y risas.
Las noches eran lo más placenteras, luego de la cena venia la hora del tejido con mi abuela. Levantábamos la mesa, poníamos la cafetera al fuego, sacábamos una botella de licor, las copas, revistas de tejido, juegos de agujas y montones de ovillos.
Y ahí, en la mesa del comedor, junto a la estufa nuestras charlas se unían  al tejido, allí entre dos agujas yo le contaba mi vida, escuchaba atenta sus historias, recibía sus consejos y sus palabras de aliento.
Mi abuelo nos acompañaba en silencio, con su copa de coñac mientras veía la televisión y cada tanto cabeceaba vencido por el sueño.
Eran horas placenteras que me dejaron hermosos recuerdos.
Abuelos: cuanto los quiero, no puedo medir mi cariño, no puedo medir mi afecto.
Solo sé que fueron lo más importante para mí, tanto amor me dieron, tantas cosas bellas que quedaron en mi corazón. 
Aun hoy los siento aquí a mi lado y en los momentos de tristeza y en mis momentos de alegría aun comparto con ustedes todas mis experiencias de vida.







10 jul. 2013

Y ACA ESTOY...



Y acá estoy, viviendo la vida, contando mi historia, preguntándome que mas me faltó, sintiéndome feliz por momentos triste por momentos, buscando el equilibrio que a veces no encuentro.
Llena de preguntas sin respuestas, tratando a veces de consolar mi propio dolor, ese dolor que trato de dejar pero que por ratos aparece y lastima. Dejo atrás el pasado pero siento que el pasado no  me puede dejar y decide volver, vuelve en otros hechos distintos pero que se hacen recuerdo de lo que ya fue.
Me complace seguir de pie y los momentos tristes están, nunca se irán,  pero sigo luchando contra ellos, seguiré hasta el final y sé que llegará el día en que todo cambiará, es lo que busco, ese cambio que definitivamente logre que mi alma tenga paz, que mi rostro tenga la sonrisa eterna.
Y acá estoy, haciéndome preguntas sin respuestas, buscando explicación a las cosas, ¿Por qué me pasó a mí? ¿Cómo pueden los padres dejar de relacionarse con sus hijos? ¿Por qué si la vida es linda a veces parece tan dura? ¿Cómo se puede fingir lo que no se siente? ¿Porqué el amor duele cuando no se siente recíproco? 
Y la respuesta parece ser una y única, es la vida, la vida que llena de experiencias, la vida  que enseña con el dolor, la misma vida que nos da las alegrías y que en definitiva buena o mala,  dolorosa o no es la que nos hace comprender que estamos vivos y que podemos hacer algo con eso.
Y ahora sí me convenzo que si todo eso me pasó algún sentido tenía y lo encuentro acá en el contar, esta es mi vida, de allí salí, con mis historias me formé, ella me hizo lo que soy, así, simplemente así, alegre y melancólica, con ideas propias, con pensamientos propios, así sin importarme lo que piensen, orgullosa de mi, orgullosa de lo que hice y fui, orgullosa de lo que hago y soy.



30 may. 2013

Y AL FINAL NOS ABRAZAMOS… HISTORIA DE CHAT






Cuando comento que chateo la gente me mira extrañada, es que en su mayoría todos descreen de la amistad que allí se puede formar. Muchos piensan que no se puede conocer en ese medio a una persona tal cual es, no creen en los amores que pueden nacer, en las amistades que allí se pueden forjar. Yo siempre pensé que en un chat  pueden surgir amistades genuinas, es que es el único lugar donde las personas que se manejan con sinceridad pueden conocerse y aceptarse tal cual son, sin importar nada más y a mí me pasó.
Una noche de aburrimiento entré en un chat y ahí estaba Clau, no recuerdo bien los detalles, pero si sé que nos llevamos bien desde el principio y entre charlas grupales y bromas descubrimos que vivíamos en la misma ciudad. Al principio fue sólo una anécdota. Luego con el tiempo llegaron Vic y Ouro, ellas, las porteñas. Clau y yo, las cordobesas. Y nos seguimos juntando, nos contamos nuestras historias, hablamos de lo cotidiano, el trabajo, los hijos, los maridos, las vacaciones, infinitos temas. Nos juntábamos casi todas las noches en una cita obligada,  nos conocíamos, intercambiamos faces, fotos, correos, celulares.
A alguien se le ocurrió el skype y allí corrimos a buscar micrófonos y auriculares. Nos conectamos una noche y hablábamos por turno para conocernos la voz, ¡qué emoción! las letras del chat ahora tenían sonido y hablábamos, hablábamos, hablábamos.
Los lazos se hicieron más fuertes y a pesar de sucesos desagradables que nos llevaron a separarnos nunca se rompieron. Fue una etapa de gran dolor pero sirvió para darnos cuenta de lo fuerte que era nuestra amistad.
El tiempo pasó, ya no se cuanto y comenzaron las promesas de conocernos personalmente, deseos de vernos, es que de tanto hablar uno ya tiene ganas de conocer al otro  y fue así que planeamos el encuentro. Llegó el día.  Al fin no conoceríamos Clau y yo. Nos encontramos, ¡¡qué emoción!! ¡Que abrazo! ¡Abrazo hasta las lagrimas! Nos mirábamos, nos abrazábamos, ¡hola!, ¡hola!, ¡hola!, ¡no lo puedo creer!, eran las únicas palabras que nos salían y nos abrazábamos y nos mirábamos. Es que ya dejamos de ser un Nick en la pantalla, ya nuestras voces, nuestras letras,  tenían una cara.
Luego de ese trance del encuentro hablamos, hablamos, hablamos y nos sacamos fotos y las mandamos a Ouro y Vic y nos conectamos para compartir con ellas nuestra emoción y hasta ellas lloraron. 
Nuestra amistad sigue creciendo y seguimos viéndonos y seguimos escribiendo en el chat y seguimos con el skype y estamos ansiosas esperando concretar el paso final, encontrarnos las cuatro, seguramente para de nuevo abrazarnos todas y llorar.
Y si, que puedo decir, yo soy una de esas personas que cree en la amistad, que cree que es posible encontrar un alma gemela del otro lado de la pantalla con quien forjar una amistad real, con sentimientos y es que yo encontré en ellas Clau, Vic y Ouro a mis amigas, a esa familia que ya no tengo, a mis hermanas que de algún modo alguien puso en mi camino, no tienen mi sangre pero son mis hermanas del corazón las que están, las que me sostienen sin preguntar, las que me dan todo y mas, las que me acompañan, las que respetan mis silencios y mis momentos de soledad, las que bancan mis locuras y acompañan mis risas. Ellas son mis amigas especiales, mis amigas virtuales,  que de tanto querer se convirtieron en reales.






TE QUISE, TE QUIERO Y TE QUERRÉ



¿Se acuerdan hace unos años atrás cuando solamente nos preocupábamos por conseguir la figurita que le faltaba a nuestro álbum? ¿por decidir que pedir de regalo para navidad? ¿Por tener buenas notas para poder salir el sábado?  ¿Por pensar cómo iba a ser el próximo capítulo de la novela? ¿Por averiguar si ese chic@ gustaba de mi o no y cómo hacer para conquistarl@? Y pasaron los años y las preocupaciones cambiaron, las figuritas se transformaron en facturas guardadas como tesoros en una caja para acordarnos si se vencieron o no, ya no pedimos regalos para navidad, ahora los compramos y lo que pensamos todo el año es como juntar el dinero para hacerlo, las notas se transformaron en buenas asistencias, en buenas notas laborales, buenas referencias para lograr ya no salir sino mantenerse y en lo posible ascender, ya no pensamos en el próximo capítulo de la novela si no en el próximo capítulo de nuestras vidas, ahora no buscamos tanto conquistar a otros sino conquistar nuestras metas para transformarlas en logros. Así es nuestra vida ahora, vida de adultos y pensamos ¿porque tenía que crecer? ¿No podía quedarme siendo siempre niñ@?  No,  no podemos y es bueno crecer, es lindo porque a pesar de todo lo feo que la vida nos da también nos da alegrías, enseñanzas y es a eso que nos tenemos que aferrar.
¿Notaron que cuando nos encontramos con alguien ante la pregunta como estas? nadie dice ¡¡muy bien!! O  tengo problemas, pero lo importante es que ¡¡estoy vivo!!
Dejamos de expresar cariño, no le decimos a la gente te quise, te quiero y te querré, te quise cuando formaste parte de mi vida y nos reímos y jugamos juntos, te quiero porque cuando me acuerdo de vos en mi rostro se dibuja una sonrisa y te querré porque sé que siempre vas a estar en un lugar de mi corazón formando parte de mi vida.
Yo hice la prueba con algo, no, no les voy a vender nada jajaja,  en el peor momento de mi vida en vez de esperar los cariños de los demás fui yo a darlo, me solté y comencé a desparramar te quiero a todas las personas que quise, que quiero y que querré y de a poco el amor de mis amigos comenzó a volver hacia mí y fue la fuerza que me ayudo a salir adelante, a estar acá sentada escribiendo, fueron quienes volvieron a dibujar sonrisas en mi rostro.
Bueno,  entonces como a mí me pasó y lo disfruto y me ayuda a salir de mis bajones les propongo  " la campaña del te quise, te quiero y te querré"  y comencemos a desparramar amor, creo que eso nos está faltando, estamos aquí sumidos en nuestros problemas y nos olvidamos que la mejor cura para nuestros males es el amor.
Por eso yo cominzo ahora:
¡¡LOS QUISE, LOS QUIERO Y SIEMPRE LOS QUERRE!!!!!! ¡¡GRACIAS POR TODO LO QUE ME DIERON A LO LARGO DE MI VIDA!!





14 abr. 2013

QUINCE AÑOS DESPUES




Recuerdo tiempos pasados. Afectos. Momentos vividos. Ratos compartidos.
Noches de guitarra cuando juntos cantábamos, películas alquiladas en la época del video casete, milanesas con papas fritas, cabalgatas en las sierras.
Aun recuerdo el día que para el sur te fuiste y casi no nos veíamos, es que ya era difícil compaginar las visitas y más de mil kilómetros ahora nos separan.
Y el tiempo paso y dejamos la adolescencia y un día nos volvimos a encontrar, vos sabias muy poco de mi yo muy poco de vos.
Mediante internet que hace posibles los reencuentros nos encontramos en el face, chateamos chateamos y nos dimos cuenta que nos extrañábamos mucho y que nos teníamos que ver.
Y así, quince años después, al fin un ómnibus arribo y bajaste vos, estabas igual, con tu enorme y hermosa sonrisa, los aires del sur te mantienen como adolescente, nos dimos un enorme abrazo, aun lo llevo conmigo, como para no conservarlo!!! Hermoso abrazo que espero quince años.
Y de nuevo nos reímos, en largas charlas entre cigarrillos y fernet.
Y nos contamos nuestras vidas, y los días fueron pocos, había tanto para hablar!!!!! Pero el tiempo pasa rápido y te volviste a ir, y nos volvimos a dar un abrazo interminable de despedida.
_ Nos vamos a volver a  ver primo? – pregunte yo con un nudo en la garganta
_ Claro que sí prima!!!!! – me contestaste vos mientras fuerte me abrazabas.
Y te fuiste, y apenas partiste mis ojos se llenaron de lagrimas, y te extrañe en ese preciso momento y aun hoy te extraño. 
Y ahora, aún en la distancia mi corazón esta junto al tuyo como única forma de ayudarte a mitigar el gran dolor que estas atravesando.
Maldita distancia que no me permite ir a fundirme con vos en ese abrazo que te es tan necesario.







1 abr. 2013

Y SIGO...





Y sigo…
Sigo escribiendo, poniendo palabras en el papel, en las hojas de mi cuaderno rojo. Palabras que se acomodan en los renglones y cuentan cosas, expresando sentimientos cuento mi historia, pequeñas muestras de mi vida,  lo que veo,  lo que siento.
Y mi mente trabaja, buscando dar forma a las oraciones, tratando de encontrar las palabras justas para formarlas, buscando la mejor expresión para que se entienda.
 Mi corazón desparrama sus sentimientos, los malos y los buenos, los que me llenaron y llenan, los que en algún momento me dejaron un vacio irremediable, todos ellos son los que expreso.
Y seguiré, llenando de letras bailarinas mi cuaderno, formando con ellas palabras, palabras simples que en simples frases puedan narrar todo esto que viví y sentí, todo esto que vivo y siento y seguramente todo lo que viviré y sentiré.
No sé si alguna vez llegará más allá, no sé si serán leídos por muchos más de los que ahora los leen, yo solamente sé que las palabras salen de mi y solas se acomodan en este cuaderno llenando poco a  poco sus hojas.




30 mar. 2013

TE EXTRAÑO



Te extraño.
Las agujas del reloj giran sin marcar las horas.
Los días corren rápidos y eternos.
Yo sigo aquí, en penumbras, esperando pacientemente tu regreso.
La noche se hace larga y tú, a mi lado,  como un fantasma me acompañas.
Siento tu risa aunque no rías.
Siento tus caricias que ya no me acarician.
Si, te extraño, aunque estés a mi lado, aún así te extraño.
Siento nostalgia del tiempo vivido, de los momentos compartidos.
Nostalgia de todo lo que juntos hicimos.
Estas a mi lado sin estarlo, y por eso más te extraño.
Y sigo esperando tu regreso, aunque no te hayas ido.
Y espero pacientemente que vuelvas completamente a mi lado, como antes, con tu mente, con tu alma, con tu cuerpo.
Te extraño…




ENTRE BRUMAS



Te veo entre brumas.
Lejano aún en la cercanía. Lejano aún estando aquí a mi lado.
Distancia sin distancia.
Tan acostumbrada a ti, tan acostumbrada a tus besos y caricias, que ahora simplemente las extraño.
¿Dónde estarán tus pensamientos?
¿A dónde te irás cuando vuelas? ¿Será que volverán aquí?
Te veo entre brumas.
Lejano aún en la cercanía. Lejano aún estando aquí a mi lado.
Y seguiré esperando que vuelvas, que tu mente se acomode, que tú te acomodes.
Seguiré sosteniendo tu mano, seguiré acompañándote, aunque tú me sueltes.
Seguiré sabiendo quien eres aún cuando tu ya no sepas quien soy yo.
Tu mente no volverá a ser lo que era.
Tú no volverás a ser el que eras.
Pero aún sigues a mi lado y aunque ya no me recuerdes se que en alguna parte sabes quién soy.




28 feb. 2013

SENTIDOS




Quiero con mis sentidos descubrirte.
Mirarte, para aprender las múltiples formas que componen tu cuerpo.
Besar tu boca para saborearte.
Quedarme en silencio, apoyada en tu pecho,  para sentir la música de tu corazón.
Acariciarte, para que mis dedos descubran la textura de tu piel.
Aspirar lento, para llenar mis pulmones de ese perfume tan tuyo.
Quiero sentirte, quiero descubrirte, quiero grabarte en mi mente, para así tenerte siempre conmigo, estés donde estés y aún cuando ya no estés.


12 feb. 2013

Y ACA ESTOY…




Y acá estoy, viviendo la vida, contando mi historia, preguntándome que mas me faltó, sintiéndome feliz por momentos triste por momentos, buscando el equilibrio que a veces no encuentro.
Llena de preguntas sin respuestas, tratando a veces de consolar mi propio dolor, ese dolor que trato de dejar pero que por ratos aparece y lastima. Dejo atrás el pasado pero siento que el pasado no  me puede dejar y decide volver, vuelve en otros hechos distintos pero que se hacen recuerdo de lo que ya fue.
Me complace seguir de pie y los momentos tristes están, nunca se irán,  pero sigo luchando contra ellos, seguiré hasta el final y sé que llegará el día en que todo cambiará, es lo que busco, ese cambio que definitivamente logre que mi alma tenga paz, que mi rostro tenga la sonrisa eterna.
Y acá estoy, haciéndome preguntas sin respuestas, buscando explicación a las cosas, ¿Por qué me pasó a mí? ¿Cómo pueden los padres dejar de relacionarse con sus hijos? ¿Por qué si la vida es linda a veces parece tan dura? ¿Cómo se puede fingir lo que no se siente? ¿Porqué el amor duele cuando no se siente recíproco? 
Y la respuesta parece ser una y única, es la vida, la vida que llena de experiencias, la vida  que enseña con el dolor, la misma vida que nos da las alegrías y que en definitiva buena o mala,  dolorosa o no es la que nos hace comprender que estamos vivos y que podemos hacer algo con eso.
Y ahora sí me convenzo que si todo eso me pasó algún sentido tenía y lo encuentro acá en el contar, esta es mi vida, de allí salí, con mis historias me formé, ella me hizo lo que soy, así, simplemente así, alegre y melancólica, con ideas propias, con pensamientos propios, así sin importarme lo que piensen, orgullosa de mi, orgullosa de lo que hice y fui, orgullosa de lo que hago y soy.




19 ene. 2013

PARADA FRENTE A TI





Me paro frente a ti
Tratando de observarte 
Aunque no te vea.
No tienes rostro
No tienes cuerpo
Solo tengo tu voz
Solo tengo tus palabras.

Parada frente a ti
Tratando de observarte 
Aunque no te veo.
Siento tu respirar
Siento tus manos
Deslizarse suavemente por mi cuerpo.
Tus dedos juegan con mis cabellos.
Tus labios me rozan acariciando mi rostro.
Delicadamente me transportas
A mundos imaginarios
Cargados de amor y deseo.

Parada frente a ti
Tratando de observarte
Aunque no te vea.
Me quedo quieta
Muy quieta esperando
Que vengas a mi
Para hacerme sentir
Que es posible,
Aun sin volar,
Llegar hasta el cielo